lunes, 21 de mayo de 2012

Se complica documental que demostraría la relación entre mayas y aliens

 

La fantástica telenovela en la que Raúl Julia Levy ha convertido a la producción del documental “Revelaciones de los mayas 2012 y más allá” parece estar llegando a sus últimos capítulos.


 

La denuncia de Raúl Julia Levy

Hace una semana, el 9 de Mayo, el periodista Steve Ponds del magazine online The Wrap publicó una noticia en la que afirmaba tener documentos que demostraban que Elizabeth Thieriot, productora ejecutiva del documental maya-extraterrestre y conocida escritora y filántropa norteamericana, se había fugado del rodaje del documental robándose dos docenas de discos duros y diez torres de computadoras que contenían el material visual del film. Más aún, entre el 13 y el 17 de Abril, según Julia Levy y The Wrap, Elizabeth Thieriot habría filmado en complejos arqueológicos mexicanos sin la autorización necesaria.
Raúl Julia Levy declaró para The Wrap: “Ella se escapó con el material, se le informó que no podía abandonar el país, pero ella lo hizo. Estamos muy tristes y decepcionados porque la Sra. Thieriot hizo esto, y vamos a perseguir este asunto con todos los brazos de la ley.”
Según Raúl Julia Levy, la productora Elizabeth Thieriot estaba impedida de abandonar el territorio mexicano.
Uno de los documentos presentados por el productor mexicano a The Wrap es una carta redactada por la licenciada del ministerio público de Campeche, Angélica Concepción Hernández, dirigida al Procurador General de Justicia de Campeche, Renato Sales Heredia, para solicitar la colaboración de las demás procuradurías mexicanas en lo siguiente:

“1. Localización y presentación de los ciudadanos Elizabeth Thieriot y/o Elizabeth Ligia Thieriot, Emiliano Chaparro Martínez y Eduardo de la Cerda efecto de que rindan su declaración ministerial en el entendido de que una vez concluyan la diligencia se podrán retirar de las instalaciones de la Procuraduría que corresponda.
2. Así como el aseguramiento de los bienes: CPU (maleta de color negra de dos niveles) que en su interior cuenta con 24 discos duros (doce en cada nivel) y diez torres (sirven para guardar información de los discos duros) mismos de la marca Pegaso.”

Lo cierto es que en el documento no se prohíbe la salida de Elizabeth Thieriot de territorio mexicano. La carta redactada por la licenciada Angélica Concepción, se limita a solicitar que Thieriot y los otros acusados se acerquen a dar su declaración sobre los hechos.
Según la licenciada Concepción Hernández, la querella fue interpuesta por Raúl Julia Levy el 14 de Abril del 2012. En este documento, el controvertido productor relata que hace daños que viene realizando este documental y que cuenta con el apoyo del gobierno federal y del gobierno de Campeche.
Raúl Julia Levy sostiene que él es la máxima autoridad del documental y director cinematográfico del mismo y señala que la segunda en jerarquía es la productora ejecutiva Elizabeth Thieriot, que el director de fotografía del documental es Emiliano Chaparro,  y que hay otras 25 personas trabajando en el proyecto.
De acuerdo al documento original de la querella número de expediente CCH-2453/1ERA/2012, Raúl Julia Levy declaró que las habitaciones del hotel Don Gustavo utilizadas por los miembros de la producción del documental y sus respectivos salarios fueron pagados desde su cuenta del banco Chase Manhattan Bank a nombre del documental “Revelaciones de los mayas 2012 y más allá”. El productor alegó que la productora Elizabeth Thieriot disponía de una tarjeta bancaria afiliada a la cuenta del documental que le permitía disponer unilateralmente del dinero.

Raúl Julia Levy y la desaparición de los 80,000 dólares

Al mediodía del 14 de Abril, Raúl Julia Levy recibió un sorpresivo mensaje de texto del Chase Manhattan Bank comunicándole que en la cuenta del documental, donde según Levy deberían haber 80,000 dólares, sólo quedaban cuatro dólares con cincuenta y siete centavos.
Preocupado por el nuevo saldo de la cuenta bancaria, Raúl Julia Levy se dirigió inmediatamente al Hotel Plaza Campeche para entrevistarse con Eduardo Vertiz, productor local del documental, a quién le solicitó que le entregara todo el material fílmico y fotográfico registrado en Calakmul.  Julia Levy relató que Eduardo Vertiz no lo dejo entrar a su cuarto y le dijo “no tengo nada señor, ya todo se lo llevaron”.
Luego, Julia Levy se dirigió a la habitación del Director de Fotografía, Emiliano Chaparro, pero no pudo entrar porque este no se encontraba y los empleados del hotel no lo dejaron ingresar a la habitación.
Siguiendo con su relato, Julia Levy sostiene que luego se reunió con su asistenta Mariza Biani y con el arqueólogo Ramón Carrasco a quienes les comentó que no había podido recuperar el material. Más adelante, Ramón Carrasco le informó a Julia Levy que otro arqueólogo sabía que Elizabeth Thieriot y todo el equipo del documental se dirigían a la isla de Jaina para realizar nuevas filmaciones.

Raúl Julia Levy: yo pagué todo con mi dinero

Julia Levy se encargó de dejar en claro en el documento legal que él había pagado los equipos utilizados para la realización del documental con su propio dinero y que era el único que tenía autorización oficial del INAH para realizar filmaciones en los complejos arqueológicos mexicanos porque los permisos, que presentó a la Procuraduría, están a su nombre.
Los magazines The Wrap y Milenio.com citan una carta firmada por Ramón Carrasco, director del proyecto arqueológico de Calakmul del INAH y dirigida a la productora Elizabeth Thieriot:
“Le informo que los permisos de filmación otorgados por el INAH fueron dados a Julia Levy, por lo cual, la filmación en la isla de Jaina invadió terrenos federales incurriendo en un delito grave de carácter federal, según la legislación mexicana vigente. Sólo me resta sugerirle que informe a su equipo legal, que entregue este material a Julia Levy ya que de no realizarse se incurriría en la violación de los acuerdos previos generando una demanda dentro de los tribunales correspondientes en México, así como en Estados Unidos de América”.
La licenciada Angélica Concepción sostuvo que a la Procuraduría General de Justicia de Campeche no le compete directamente el tema de la filmación realizada sin autorización. Sin embargo, realizarán las investigaciones del caso y elevarán la información a la Procuraduría General de Justicia de la República para que tome cartas en el asunto. Lo que le compete directamente a la Procuraduría de Justicia de Campeche es la querella iniciada por Raúl Julia Levy por “abuso de confianza, fraude y robo”.
Por último, Raúl Julia Levy declaró a la Procuraduría General de Justicia de Campeche que no conocía las razones que habían llevado a Elizabeth Thieriot a retirar el dinero y llevarse el material intempestivamente.
Esta nueva historia de Raúl Julia Levy como las muchas que nos ha contado sobre el contacto entre los mayas y los extraterrestres no tiene mucho sentido. Todo empieza con un extraño mensaje de texto de su banco comunicándole que quedan cuatro dólares en la cuenta y luego, como en una mala película, el productor desesperado trata de recuperar un material que no explica por qué, cuándo o cómo perdió.
Es evidente que el productor no relató toda la verdad a las autoridades mexicanas porque si bien el saldo de la cuenta es una mala señal, no es suficiente para asumir inmediatamente que la productora se quería fugar con el material del documental.
Eso no es todo, la versión de Raúl Julia Levy no es la única.

La versión de la productora Elizabeth Theiriot

El lunes 14 de Mayo, la productora Elizabeth Thieriot denunció al magazine online The Wrap y al periodista Steve Pond por  haberla difamado públicamente a través de la publicación del articulo titulado “Misterio Maya: financista de documental acusada de escaparse con el material fílmico”. La demanda, presentada ante una corte de Los Ángeles, exige no menos de un millón de dólares de reparación.
En la demanda, que usted mismo puede leer aquí, Elizabeth Thieriot sostiene que todas las acusaciones de Raúl Julia Levy son falsas y relata su versión de los hechos, la que procedemos a explicar.
Según Thieriot, ella es la fundadora de la empresa R&E Productions, que es la que legalmente produce y controla todos los derechos relacionados al documental maya-extraterrestre. Elizabeth Thieriot sostiene además que ella es la única inversionista de la empresa R&E y que fue ella quien financió enteramente el documental.

Raúl Julia Levy era el encargado de adquirir, con el dinero invertido por Thieriot en R&E, los equipos para la realización del documental.  Thieriot alega que fue informada que en los días previos a su llegada a México, Raúl Julia Levy utilizó al equipo técnico del documental para filmar entrevistas sobre temas no relacionados con el mismo.
Luego de 4 días de filmación, el equipo del documental se desplazó a Campeche dónde el productor Julia Levy decidió detener misteriosamente el rodaje. Thieriot dice que una de las motivaciones de Raúl Julia Levy para detener la filmación fue que el productor mexicano no pudo obtener una visa para ingresar a Guatemala, próximo lugar de filmación del documental.
Después de este impase, Thieriot y Julia Levy acordaron detener la producción del documental y el productor mexicano fue separado del proyecto y quedó relevado de sus responsabilidades con el proyecto y con la empresa R&E.
Para la filántropa norteamericana, este incidente fue el que provocó la reacción de Julia Levy quién empezó una campaña de venganza y represalias contra ella tratando de impedir que continúe con las filmaciones programadas.
La productora declaró que Raúl Julia Levy previamente al conflicto había adquirido y alquilado los equipos para la realización del documental a título personal y no a nombre de la empresa R&E como debía haberlo hecho y que esto lo realizó sin su autorización.
Una vez fuera del proyecto y armado de estos recibos de alquiler y compra de equipos emitidos a su nombre, Raúl Julia Levy se acercó a las autoridades de justicia de Campeche y les hizo creer que esos equipos y el material filmado eran suyos, que los había comprado con su dinero y que Thieriot se los había llevado ilegalmente y que debían recuperarlos. La verdad, según Thieriot, es que Julia Levy los alquiló y los compró a título personal con el dinero que ella había invertido en R&E.
El documento aclara que Elizabeth Thieriot nunca estuvo restringida de salir de territorio mexicano como declaró Raúl Julia Levy para The Wrap y que lo único que las autoridades solicitaban era su declaración, un procedimiento común en cualquier acusación, incluso si esta es completamente falsa.
Sobre los permisos de filmación emitidos por el INAH a nombre exclusivo de Raúl Julia Levy, Elizabeth Thieriot sostiene que antes de que ella se involucrara en el documental otro productor tramitó los permisos oficiales para que estos se emitieran a nombre de la compañía encargada de la producción del documental.
Cuando la empresa R&E se involucró en la producción del documental, Thieriot fue informada de que los permisos de filmación se cambiarían a nombre de R&E. Sin embargo, Raúl Julia Levy se encargó de que los permisos se emitieran o fueran cambiados a su nombre.
Finalmente, Elizabeth Thieriot alega que el productor mexicano Raúl Julia Levy realizó las compras y alquileres fraudulentos de los equipos, así como el cambio del permiso de filmación a su nombre con el objetivo final de robarse el documental, promoverlo y venderlo como si fuera suyo y extorsionarla por dinero.
Las últimas páginas del documento legal explican que Steve Pond, el periodista de The Wrap que escribió el artículo que presentó a Elizabeth Thieriot como culpable del robo y fugitiva de la justicia mexicana, fue informado con anticipación de la falsedad de las acusaciones de Raul Julia Levy y de la cuestionable reputación del controvertido productor mexicano. Sin embargo, Steve Pond y el magazine online The Wrap decidieron pese a todo seguir adelante y publicar el articulo difamando a Elizabeth Thieriot.
Este es el caso.

Una aproximación a lo sucedido

A la luz de los antecedentes de los implicados y ante un simple análisis de ambas versiones, la verdad se atisba en el relato de la productora norteamericana Elizabeth Thieriot. En el texto de la demanda presentada por Raúl Julia Levy queda claro que el productor trata, por todos los medios, de probar que esos son sus equipos y que ese material le pertenece. Ese es el tenor de su demanda: son equipos comprados con mi dinero, yo pagaba las habitaciones, yo pagaba los salarios, esa era mi cuenta bancaria… etc.
Tratando de reconstruir lo sucedido, podriamos decir que días antes del catorce de Abril, Raúl Julia Levy fue separado de la producción del documental por haber detenido la filmación del mismo (debido a su problema con la visa para el ingreso a Guatemala) y muy probablemente por otros problemas que aún desconocemos. En este momento, Elizabeth Theiriot debe haber retirado el dinero de la cuenta mancomunada del Chase Manhattan Bank para salvaguardar sus intereses económicos y debe haber tomado las riendas de la producción del documental siguiendo con las filmaciones planificadas. Es muy probable que cuando Raúl Julia Levy se vio fuera del documental haya acudido, como relata, a entrevistarse con los miembros de su equipo técnico para tratar de recuperar algo del material filmado. Al no lograr su objetivo y ver que el documental se le escapaba de las manos, decidió ir a las autoridades mexicanas y demandar a Elizabeth Theiriot por robo de material y de equipos. Para convencer a las autoridades mexicanas, Raúl Julia Levy habría usado los recibos de alquiler y compra emitidos a su nombre. Además, para reforzar su demanda, Julia Levy acusó a Elizabeth Theiriot por haber filmado sin autorización en territorio mexicano.
Lo anterior es sólo una hipótesis pero podría estar cerca a la verdad. Cabe preguntarse ¿por qué Raúl Julia Levy antes de ser separado del proyecto decidió realizar los alquileres y compras a su nombre? ¿quizás existía un conflicto previo entre Julia Levy y Theiriot?
Cualquier persona que haya trabajado en una producción cinematográfica sabe que la práctica común es alquilar y comprar los equipos a nombre de la empresa que produce el film por un tema de seguros y de responsabilidad legal. Si realmente Raúl Julia Levy alquiló y compró los equipos a título personal, eso podría indicarnos que él, antes de ser separado del proyecto,  ya tenía planeado algún tipo de acción deshonesta contra la productora ejecutiva Elizabeth Theiriot.
Si bien Raúl Julia Levy parece ser el único gran culpable de esta historia hay que dejar en claro que las razones esgrimidas por la escritora norteamericana para justificar el hecho que inició los problemas, léase la expulsión de Julia Levy del proyecto, no son insuficientes pero si dejan dudas sobre otros conflictos que puedan haberse generado previamente entre ambos productores y que aún no conocemos.
Esta idea se refuerza si tomamos en cuenta que en la demanda legal presentada por Elizabeth Thieriot se incluye un artículo del New York Times que sostiene que Raúl Julia Levy no es el hijo del actor Raúl Julia sino un impostor llamado Salvador Alba Fuentes y otro artículo de Los Angeles Times que sostiene lo siguiente:
“La fiscalía, en la demanda, sostiene que Julia Levy – quién en su lista tiene seis identidades – tiene una historia de realizar declaraciones falsas a la policía y  a la justicia. La larga historia de Levy relacionada con la ley incluye…posesión de drogas para la venta, violencia domestica, crueldad infantil, asalto sexual, y múltiples alegaciones de haber presentado identificaciones falsas a la policía…”
Pese a todo lo sucedido y a las afirmaciones cada vez más audaces que Raúl Julia Levy ha realizado sobre el documental (en la ultima involucró al Vaticano) la expectativa del público continúa siendo enorme. Aunque la realidad es que el productor mexicano ya no es parte de la producción del documental maya-extraterrestre, la productora Elizabeth Theiriot debería trabajar seriamente en el área de relaciones públicas y marketing para devolverle al documental la credibilidad que el señor Raúl Julia Levy se dedicó a destruir por casi un año haciendo pretenciosas declaraciones sin ningún fundamento. Por el bien del público y al margen del problema legal, el documental debería estrenarse antes de Diciembre del 2012 como estaba previsto.
Por ahora, lo único seguro es que el documental “Revelaciones de los mayas 2012 y más allá” ya pasó a enrolar, con honores, las filas de los controvertidos documentales relacionados al tema de la revelación del contacto extraterrestre sin haber revelado nada…

Fuente: http://losdivulgadores.com/2012/05/raul-julia-levy-entre-acusaciones-y-extraterrestres/

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